La esquizofrenia social con la marihuana se combate con educación

Entrevista de Yerba a Clara Musto, socióloga, investigadora, doctoranda y activista por la legalización de la marihuana

Clara Musto
Clara Musto #RegulaciónResponsable

Uruguay está en el centro de la noticia. Se comparten masivamente por redes sociales los sui géneris discursos de su presidente, en un momento en el que la sociedad se extraña mucho cuando los mandatarios de países declaran en grandes cumbres estar en contra del sistema capitalista y a favor de los derechos de su población; se disputan las estrellas del periodismo de todo el mundo una entrevista con Pepe Mujica; se anhela de manera general un cambio real como el que algunos países pequeños como éste o Islandia están consiguiendo.

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Fotografía de RebelArte http://www.rebelarte.info/

Todos queremos la fórmula del sentido común, en un mundo que, como ya anticipaba Eduardo Galeano, está patas arriba. Pero lo que el partido en el poder uruguayo, Frente amplio, lleva a cabo, no es más que el reflejo de las peticiones de su población, de las movilizaciones de sus colectivos. Hablamos este mes con Clara Musto, investigadora, y socióloga, y activista, y uruguaya, pero sobre todo, persona que, más que por luchas concretas, está detrás de todas las luchas necesarias para conseguir un cambio de raíz en el camino hacia una sociedad donde el respeto sea una realidad y no una coletilla que se pone de forma políticamente correcta en cualquier lado.

Mientras doy forma a esta entrevista en mis cascos suena un tema de un grupo uruguayo, La Vela Puerca, compuesto y mega difundido mucho antes de que Frente Amplio regulara el consumo del cannabis en Uruguay. “Si la vida no quiere que crezcas, yo te planto de nuevo y a ver si esta vez tengo un poco de suerte y brotás para poderme ver”.

Activismo por derechos universales

Aunque Clara Musto y yo vivimos en Países Bajos, cuando le hago esta entrevista acaba de llegar a su Uruguay natal para continuar con el trabajo de campo de la investigación de su doctorado, así que hablamos por Skype. Desde este medio me cuenta que comenzó como activista estando aun en la universidad en 2006 desde una organización social llamada Pro Derechos. “Hemos trabajado por la legalización del aborto en Uruguay, matrimonio igualitario… Y uno de los frentes que tenemos es la reforma de la política de drogas”. Al mismo tiempo, Clara comenzó a vincularse en el activismo desde la investigación, “estaba muy interesada con el vínculo de la investigación científica socialmente pertinente. Muchas veces se hace investigación que a veces es buena y de calidad, pero queda en un cajón o se publica en un periódico, pero que no sirve para la gente vinculada en la sociedad civil o en el estado, entre los tomadores de decisiones para que sea de utilidad. Este fue el lado donde a mí me interesó más trabajar”. Y fue así como comenzó a involucrarse en algunas investigaciones sobre opinión pública y política de drogas y marihuana y como llegó a implicarse en el proceso de Regulación del cannabis en Uruguay.

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Fotografía de RebelArte http://www.rebelarte.info/

Regulación del cannabis en Uruguay

Medio mundo ha observado detenidamente y con mucha curiosidad el proceso de regulación del equipo de Pepe Mujica. Pero no nos equivoquemos, esto comenzó mucho antes, gracias a las reivindicaciones de la sociedad civil. “Hoy Uruguay es famoso por este tema, pero hace 10 años nadie quería hablar de él. Se pensaba que era una preocupación de clase media o de clase media-alta que lo único que querían era fumar porros tranquilos. Ha sido un proceso largo”.

Clara me cuenta que durante los últimos diez años, desde el primer gobierno de Frente Amplio en 2004-2005, se aprobaron muchas leyes que intentaban despegarse de una visión moral y hacer crítica. “Esto se da porque entienden que el hecho de que el aborto esté prohibido no responde a una preocupación por la salud pública de las mujeres y los hombres o no responde para garantizar que las personas tengan hijos cuando lo desean, sino que responde a un sesgo moral, muchas veces de corte religioso, en el cual se impone a la sociedad un ritmo de vida, una forma de entender, en estos casos la sexualidad de la familia, en las drogas también, que son un elemento de esclavitud para quien las usa”. Y al tratarse un tema que generaba problemas de seguridad y salud, la sociedad civil en Uruguay impulsó incluir estos temas en el debate y los partidos políticos fueron bastante reacios a admitirlo porque era un tema polémico. 

Empecemos a hablar con los políticos

En todo momento Clara me deja claro que el proceso es distinto en América Latina. Por eso, la legalización allí empieza a tener peso como una medida que combata la violencia y el narcotráfico. “También empiezan a cobrar más peso los argumentos a la separación de mercado, como fueron en su momento de peso en Holanda cuando se crearon los coffeeshops, separar la marihuana de la venta de otras drogas. Y en todo ese proceso la sociedad civil incorporó las herramientas necesarias cómo hablar con los políticos. Y sobre todo romper esta idea de que hablar de la marihuana es estar a favor de ella. Se incluyó la importancia de hablar de regulación porque invita a pensar en una situación de control sobre un mercado legal que ya existe”.

En este punto me interesa la opinión general de la población uruguaya y volvemos al tema moral. “La sociedad civil organizada está claramente a favor, pero la opinión pública general aun desconfía. Es parte del legado del prohibicionismo y hay que trabajar en ello. Es una lucha por salir de esa lucha moral que en realidad existe y que, en mi opinión es el verdadero trasfondo del problema e intentar construir puentes hacia actores reacios a estos temas”.

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Fotografía de RebelArte http://www.rebelarte.info

Consumo Responsable

Clara me explica su opinión acerca de cómo algunos colectivos, en vez de huir de los símbolos que los estigmatizan, los hacen suyos en parades y demás manifestaciones públicas. Se juega con los estereotipos (porros gigantes, hojas de marihuana…) de niveles desproporcionados para cohesionar al grupo, pero al mismo tiempo se crea una barrera de comunicación con otros grupos de ciudadanos que se ven lejanos al mundo de las drogas. En el marco pre-legalización destacó la labor de educación y sensibilización del Gobierno de Uruguay mediante campañas informativas. También aparecieron iniciativas independientes como la campaña Uruguay por la Regulación Responsable de la Marihuana. “Fue uno de los intentos para deconstruir esta imagen y crear una nueva. Parte de la deconstrucción pasaba por generar nuevos actores que participan en el debate, que no traigan esa historia de estigma, intentar mostrar que una persona que apoya la regulación no necesariamente tiene que ser usuaria de cannabis. El objetivo, tanto con las drogas como con la diversidad sexual, era mostrar que el estigma genera más violencia, problema que tenemos hoy en América Latina. La vía pasa por coexistir y por no reprimir. Y se podría explicar que no hay muchas diferencias entre un buen ciudadano que toma alcohol y una persona que usa cannabis”.

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Fotografía de RebelArte http://www.rebelarte.info

El problema del prohibicionismo que ignora las especificidades culturales de cada lugar

Le pregunto su opinión sobre la contradicción de los tratados internacionales. “Es un instrumento político para regular los mercados de drogas o controlar y reprimir. Pero la realidad es mucho más diversa. Europa ha sido vanguardia en innovaciones, los coffeeshops son el ejemplo máximo. Son un ejemplo de la reducción de riesgos y daños, como la regulación en Uruguay. Son cosas que van en contra de los tratados y existen desde hace tiempo”.

Y algo clave para diferenciar la situación en política de drogas entre Europa y América. “En Europa se volvió un problema político cuando existió la epidemia de la heroína. Pero nunca ha sido el problema de la oferta, de la violencia asociada a este comercio. En América Latina el problema es el tráfico ilegal de las drogas y la violencia vinculada al narcotráfico. Entonces es difícil solucionar sin ponernos a discutir cómo las regulamos. Y esa fue la gran motivación de Mujica, pensando no solo en Uruguay, sino también en el resto de países de América Latina. Y ese es el problema del prohibicionismo, pensar que todas las drogas tienen que ser tratadas por igual y que todos los tratados sirven para los mismos países, ignorando las especificidades culturales de cada lugar”.

La influencia de la religión en materia de drogas

La situación global en política de drogas está cambiando inminentemente. ¿Pero cuáles son los países que están dando los pasos más grandes? “América Latina está mostrando la voluntad de avanzar en este debate. Van a ser países donde la influencia de la religión no sea tan mayoritaria porque la legalización de la marihuana va en contra de creencias religiosas y esa es una variable que también juega”.

Religión y moral constituyen la base de nuestra conversación sobre drogas. Lo veo todo más claro después de conversar con Clara Musto. “Me interesa este tema porque yo lo entiendo como una confrontación entre una forma moral de entender cómo debe vivir la gente y como una herramienta de lucha contra un Uruguay conservador que se manifiesta no solamente en el cannabis, sino en el aborto, la desigualdad de género, la diversidad sexual, el medioambiente y siempre implica que un grupo hizo las leyes cuando tuvo el poder e impuso la forma de entender la vida y las relaciones entre personas y es discriminadora con los otros. Me transformé en activista por este lado, no solo por el cannabis”.

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Fotografía de RebelArte http://www.rebelarte.info

El rol de las emociones y la religión

Clara Musto está haciendo un doctorado que aborda el proceso de la regulación en el mercado uruguayo y su articulación en el mercado internacional. Su experiencia sobre el tema es mucha. En este momento intenta analizar cómo y por qué llegaron a la regulación en Uruguay y de esta manera analizar las diferentes etapas, argumentos, estrategias y actores del proceso. “Mi idea es discutir, no solo mostrar, en este marco de la reforma moral qué tienen en común todos estos hechos con la religión. En general la gente tiende a desarrollar una historia simple, sesgada y mi motivación va por ahí, mostrar lo caótico del proceso político, lo irracional y el rol de las emociones”. Quizá por eso escribió un ensayo sobre marihuana y esquizofrenia. ¿Sobre la enfermedad?, pregunto. “No, es un juego sobre la esquizofrenia que tenemos cuando hablamos de marihuana. Esto solo se puede combatir con educación, desterrando estigmas y tabúes”.

Por ahora es muy pronto para que hablemos de aspectos positivos tras la regulación del cannabis en Uruguay. Ni siquiera está habilitado el registro a clubes de cultivo o para la compra en farmacias, aunque sí el registro para cultivadores. “Decir algo ahora es también injusto para una política que no intenta cambiar las cosas de la noche a la mañana”.

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Clara Musto
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“Estamos a favor de la libertad de decisión y elección de cada individuo”

Dario CastañeEntrevista a Darío Castañé, primer candidato de la Confederación Pirata en España a las elecciones europeas

Aunque su nombre te suene curioso para una formación política, se trata de un movimiento internacional con presencia en más de 60 países y representación en varias cámaras parlamentarias.

Creen que los partidos deben de ser herramientas útiles para el pueblo y que en el futuro la ciudadanía será la que tome las decisiones, devolviendo a los cargos electos el sitio que les corresponde: ser servidores de la voluntad popular.

 

La Confederación Pirata está formada por varios partidos regionales de todo el Estado: Pirates de Catalunya, Piratas de Galicia, Piratas de Madrid, Piratas de Extremadura, Piratas de La Rioja, Piratas de Andalucía, Piratas de Aragón y Piratas de la Comunidad Valenciana. Hablamos con David Castañé, primer candidato de la Confederación Pirata en estas últimas elecciones europeas.

 

Laura Rueda. ¿Qué es la Confederación Pirata y qué aportaría de nuevo a la política española?

Darío Castañé. Formamos parte de un movimiento político internacional que está cambiando la manera de concebir la política. Tenemos presencia en más de 60 países y representación en varias cámaras parlamentarias, desde tres diputados nacionales en Islandia y dos eurodiputados por Suecia hasta dos concejales en Cataluña, pasando por senadores, alcaldes y más concejales en todo el mundo.

Ofrecemos una nueva política basada en la horizontalidad y la transparencia, en la que defendemos que la ciudadanía pueda decidir sobre todo aquello que le afecta mediante una democracia más participativa, sin poner nunca en jaque los derechos humanos. Entre nuestras reivindicaciones, también está el acceso a la cultura, el conocimiento y la información, y la defensa de la privacidad y la libertad.

Entre vuestros principios está actuar siempre a favor de la Declaración Universal de Derechos Humanos. El artículo 3 dice que “todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. Esto actualmente no se cumple con los y las consumidoras de cannabis, ¿contemplarían modificar esta situación?

 

D.C. Por supuesto. Creemos que la libertad de acción o de expresión de los individuos se debe respetar, siempre y cuando no ponga en peligro la libertad de terceros.

 

L.R. La Comisión Global de Políticas contra la droga recomienda acabar con la “criminalización”, “marginalización” y “estigmatización” de los consumidores que no causan daños a terceros e impulsan a los gobiernos a experimentar con modelos de regulación, sobre todo en el caso de la marihuana. El caso más cercano, en este sentido, es Países Bajos, con una de las políticas más permisivas de Europa en legalización de drogas blandas, ¿cree que es un buen ejemplo a seguir para comenzar?

D.C. Cualquier ejemplo que no criminalice a las personas por consumir nos parece un buen ejemplo. En cualquier caso, debe ser la ciudadanía la que decida qué modelo de regulación. Nuestra función y objetivo es propiciar el debate público con los datos que apoyen diferentes propuestas, para que todos decidamos. Obviamente, las propuestas deben contemplar las necesidades de reformas legales, sanitarias y sociales que se deriven de las mismas.

 

L.R. Este debate genera mucha controversia social. ¿Cree que si se hiciera una consulta popular, dando a la ciudadanía toda la información pertinente sobre el tema, saldría adelante la legalización de dicha sustancia?

D.C. No es algo fácil de adivinar, pero parece que hay una amplia probabilidad de que resulte afirmativa. El problema principal es el déficit democrático de España y la Unión Europea, donde los mecanismos de participación no son vinculantes.

Los roles de la vida política están invertidos. Nosotros pagamos, las instituciones nos mandan; cuando debería ser al revés

L.R. La paradójicamente llamada Ley de la Seguridad Ciudadana va en contra de muchos de los puntos que plantea su programa como básicos, como las políticas que se están llevando a cabo últimamente. En cuanto a las libertades más fundamentales, como la libertad individual de poder cultivar en casa o regular un consumo del cannabis, ¿qué plantea su partido?

D.C. No la llamemos Ley de Seguridad Ciudadana, llamémosla por su nombre: Ley Mordaza. Esa mordaza abarca todos los aspectos de nuestras vidas, por lo que nos oponemos frontalmente a la misma, tal y como estamos en contra de cualquier criminalización que se haga contra las personas.

L.R. La legalización para uso terapéutico tiene otra aceptación social, ¿Considera que la legislación debe ser distinta para el uso medicinal del cannabis y el uso lúdico?

D.C. Probablemente deba ser distinta, ya que el uso medicinal implica que tiene un impacto en la salud pública, pero insistimos que para que eso sea así debe salir de las propuestas que se planteen como opciones de referéndum.

L.R. Como partido que no está representado aun en ninguna cámara, ¿cómo ven la política actual y qué están dispuestos a hacer para que la ciudadanía vuelva a confiar en ella?

D.C. La política actual ha degenerado y ha perdido el sentido que una vez tuvo. Nosotros somos un caballo de Troya, para el sistema, que busca devolverle el sentido a la palabra democracia: que el pueblo gobierne. Simplemente actuaremos como ‘puente’, trasladando las votaciones a la asamblea.

Es decir, que un representante pirata nunca votará por sí mismo, sino que obedecerá lo que los ciudadanos decidan por votación, siempre que dicho resultado no entre en conflicto con nuestro ideario o con los derechos humanos.

Pero esto no implica que el cargo electo no trabaje. Su función no se limita al voto, sino a recoger y facilitar el acceso a la actividad parlamentaria y sus entresijos, a hacer presión a favor de la ciudadanía. Su papel va más allá del escaño.

Por cierto, actualmente el movimiento pirata tiene 2 eurodiputados gracias al Partido Pirata sueco.

L.R Es una realidad que existe un gran número de consumidores de cannabis en nuestro país y que no quieren acudir al mercado negro a conseguirlo, sino tener una regulación mediante el auto-cultivo o venta directa. ¿Por qué estas sustancias siguen lastrando una etiqueta tabú mientras el alcohol o el tabaco están socialmente aceptadas cuando científicamente se ha demostrado que estos dos pueden causar muertes y la marihuana no?

D.C. No sabemos responder a dicha pregunta, ya que debería ser asunto de sociólogos. Sin embargo, la responsabilidad de cada uno debería ser suficiente para ser consciente de los actos y de los límites de su propia libertad para elegir consumir o no.

L.R La Confederación Pirata defiende una cultura y educación libres y también incluye conceptos como el bien común, con herramientas como herramientas como el software libre. Todas estos elementos serían claves para conseguir una sociedad más crítica, libre y madura, ¿cuánto cree que le queda a España por trabajar para conseguirla?

D.C. Tanto como la ciudadanía quiera esperar. Nosotros no sólo hemos defendido estos valores desde nuestro orígenes, sino que además los ponemos en práctica día a día.

El problema de hoy deriva del desinterés y de la manipulación mediática, manifestada en el silenciamiento de opciones alternativas mediante las cuotas de la ley electoral, que dan más espacio a los partidos más grandes.

L.R. Para terminar, ¿cuál es la postura de la Confederación Pirata en la legalización de la marihuana?

D.C. Nosotros estamos a favor de la libertad de decisión y elección de cada individuo.

Hablando en concreto de la marihuana, si bien es cierto que algunos partidos pirata europeos tienen siempre la legalización de la marihuana como punto en sus programa, desde la Confederación Pirata no tenemos una postura consensuada. Sin embargo, Pirates de Catalunya, uno de los integrantes de la Confederación Pirata, ya ha venido incluyendo este asunto en su programa electoral un par de veces, en forma de referéndum.

Así, estamos a favor de cualquier consulta/referéndum vinculante que se haga sobre éste y cualquier otro tema que no vaya en contra de los derechos humanos. Como decía un cartel del Partido Pirata alemán: “los piratas tenemos las preguntas, vosotros las respuestas”.

En el caso de estas elecciones europeas, aunque hubo una enmienda al programa sobre el tema, no se consideró incluir la legalización de sustancias/drogas en el programa porque no es competencia de la Unión Europea.

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Más participación

La idea de política está cambiando a pasos agigantados. Los nuevos partidos vienen proclamando una idea compartida cada vez más por todos los ámbitos de la sociedad, dejar la democracia representativa de lado para abrazar a la democracia más participativa o, lo que es lo mismo, que la ciudadanía decida. Pero para conseguir esto tenemos que cambiar nuestra forma de actuar e implicarnos más en las decisiones de la vida cotidiana. Cuando le preguntamos a Darío Castañé si incluirán la legalización de la marihuana en el programa de las próximas elecciones generales generales nos contesta esto: “Viendo el interés que surgió durante estas elecciones, seguro que será propuesta su inclusión en el programa de las generales. Deberá ser aprobada por asamblea, por lo que animamos a quien quiera influir en esta decisión a que se una y nos ayude a hacer posible una nueva candidatura pirata que pueda llevarla al Congreso”. ¿Os animáis?

 Esta entrevista fue publicada en la versión en papel de la Revista Yerba (http://www.revistayerba.com)

Dramas, dramas, dramas

drama

Dramas, dramas, dramas.

Everywhere, por todas partes, siempre y forever.

Dramas antes y después del café, durante el té y tras la sal de frutas.

Yo solo te preguntaba rápido un detallito porque tenía prisa, pero tú

prefieres bailarme una sardana, comerte una manzana y llamarme marrana.

Todo a la vez. Horas y horas y ni me has respondido a lo que quería saber.

 

Dramas, dramas, dramas.

El rabillo del ojo, esa ceja levantada, el cejo fruncido y la boca retorcida de dolor.

No tengo constancia de lo que estoy a punto de sentenciar para el resto de mis días, pero

lo he visto en tus ojos o lo he intuido en tu tono de voz. Es lo mismo y es igual.

 

Dramas, dramas, dramas

Tantos y tantos y cientos y cientos que he perdido el hilo, por dónde iba…

Se requiere la mueca, el amargor, el gesto, la mirada, el desazón y la justa tragedia.

No, no, no

No me hagas dramas desproporcionados.

Quédate ahí, contente. El equilibrio es la estrella en una interpretación magistral.

Es nuestra afición favorita. Local, autonómica y nacional.

Nos encanta convertirlos en gigantes.

Los cotidianos, los de andar por casa, los del vecindario.

Porque sé que detrás hay una historia… y es muy gorda ¡y muy grande!

El drama nos envuelve y el sol sale y se pone.

Y el día se acaba y no he podido cumplir mis objetivos, pero tengo más días

de dramas y dramas y dramas y más dramas

Porque la vida es drama y los dramas, dramas son.

 

¿Por qué los hipsters no quieren ser hipsters?

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Típica foto desde el avión

Sin duda, de todo el trayecto que comenzaba un viernes a las 16.30 de la tarde y acababa un sábado a las 12.45 del medio día, lo más temido eran las cinco horas de autobús desde mi ciudad adoptiva, hasta el pueblo que me dio origen como criatura Rueda y Curra. Hasta hace muy poco había mejores conexiones de autobuses entre una ciudad y otra. Y ahora, si eres de las valientes que se decide por esta opción, además de curtirte como persona y hacer un máster acelerado en situaciones surrealistas del sur de España, que ni como oriunda te esperas, te chupas cinco horazas en el asiento de un autobús Alsa, que además de dejarte un estupendo culo-carpeta, hace que una se encuentre consigo misma. Y a veces, podemos llegar a sorprendernos de que, pese a vivir la vida entera con una misma o con uno mismo, el poco tiempo que le dedicamos a auto-cogernos de la mano y evadirnos del mundo un ratito para pensar o para balbucear cantos de mono, si se quiere, pero al fin y al cabo, para cuidarnos un poco por dentro, es ínfimo.

Y después de esta introducción, que espero que no haya sido muy soporífera, pero que muchos sabéis que atiende a mi manera de expresarme hablando, (“¡¡¡Cállate, Laura!!!”. Esto es un guiño, que todo hay que decirlo), comienzo un tema del que hace tiempo tenía ganas de hablar.

7.15 de la mañana. Mi autobús sale a las 8.00 y me acosté a las 5.30. ¿Cómo es posible que no haya sonado el despertador si ayer casi no me voy a dormir para, precisamente, no dormirme? Sabía que esto iba a pasar, no sé por qué siempre pienso que he cambiado y estoy prosperando en esto de madurar. Llegar a mi pueblo es una verdadera odisea y mi familia en pleno me está esperando para achuchones varios y recetas culinarias de nuestra familia, muy Curras. ¡Para ver a mi familia merecen la pena las 5 horas y lo que haga falta! De nuestro clan siciliano-viatoreño ya hablaré en otro post, ¡muy necesario!

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Banquete de bienvenida de mi familia ❤

Volviendo al autobús, me paso el viaje cambiando de la postura alcayata a la postura budista. Y justo cuando consigo que el dichoso Morfeo llegue al punto exacto de sueño en la decrépita carretera secundaria que mi Alsina atraviesa, justo en ese momento, el autobusero dice que paramos en un pueblo tres cuartos de hora. ¿45 minutos, nene? Esta procesión de paradas cada kilómetro y medio llega a su punto álgido con la oportunidad de descubrir el pueblo en una hora menos un cuarto.

Después de inyectarme un café en la barra de la cafetería de la estación y volver a recuperar la capacidad para pensar, miro el reloj y veo que solo han pasado 10 minutos. Y llego por fin a lo que iba, que es a encontrarme con el kiosco que tiene la Rockdelux, (y no la Rockzone, ¡lo siento, rubio!), y me la compro. Siento la chapa, pero ir en un bus te estimula la neurona de tocar las teclas más de la cuenta.

rockdelux abril

Hace ya un tiempo que me lleva poniendo de los nervios la tendencia actual de las publicaciones musicales de “posturear” en la máxima expresión de la acepción del verbo más de moda. Que yo entiendo que a todos nos gusta el petardeo y que el “postureo” se ha convertido en un reclamo estupendo para vender o al menos para hacer que se lean los artículos. Pero algunos de ellos ya aburren, no aportan nada. La verborrea en ocasiones se convierte en una sucesión de insultos a colectivos varios. Tanto es así, que los redactores insultan a sus lectores y se quedan tan panchos. Porque insultar a feministas, veganas, activistas, tatuadas, modernas, hippies y hipsters que resultan ser anti-hipsters, ¿o era al revés?, es meterse con el grueso de los lectores y lectoras. Desde mi punto de vista. Y aun más, ¿por qué se lleva tanto meterse con la tribu hipster si al final los que lo hacen son una calcamonia del hipsterismo por excelencia? O, para ir al grano, ¿por qué los hipsters no quieren ser hipsters? Esto es algo que puede dar para mucha literatura también.

En fin, que me he puesto a “verborrear” y voy a tener que acabar el post sin profundizar en lo que yo quería. Así que he cambiado el título del principio y lo voy a usar en el el otro post que hablará del momento en el que el arte se posiciona política y socialmente. O al menos reivindica algo. En la Rockdelux de la que os hablo aparecían artículos-entrevistas-reportajes sobre The Knife, Pony Bravo, The Durruti column, Meshell Ndegeocello, Fermín Muguruza o Tachenko, por poner solo algunos ejemplos. Todos estos grupos se posicionaban de alguna manera, en esto de la reivindicación. Hoy he participado en un  hangout con Manel, un grupo que me gusta mucho, que ha organizado la publicación Playgroundmag y les he hecho esa pregunta. Siempre dejan claro más o menos lo que me han respondido. Que se puede hacer, pero que no es obligatorio. Posicionarse, claro. Y no digo yo que lo sea, pero ¿por qué algunos grupos se ponen a la defensiva cuando se les pregunta por este tema? Expresar es muy amplio, no hay que hacer canción protesta para mojarse con algo. Y aprovechando esta frase, recomiendo una publicación musical que merece mucho la pena y tiene todo el sentido del mundo, Musicotrópico.

Segunda y tercera parte le queda a este tema, pero… resumiendo. ¿Postureo y hipsterismo? Claro que sí, todo en su justa medida está muy bien. A todos nos gusta ir a la última o hablar de cosas que están en el candelero en ese momento. ¿Ir hecho una calcamonia y que no nos falte ni un detalle en complementos o grupos en el iPod? Pues mira, en eso no estoy de acuerdo. El plastiquete en exceso sabe a eso, a superficial. Un poco de personalidad se agradece. En todos los aspectos de la vida. Y tercero, para despedirme. ¿El arte actual y más aun, la música hipster, tienen que estar desvinculados de un mensaje para molar más? Pues este tema me interesa y me gustaría desgranarlo poco a poco. Y ya os contaré más cosas con las que relaciono este tema. Pero ahora, voy a terminar este post de manera un poco brusca y sin decir nada para irme a la cama… a posturear también, ¡a mi manera!

meme hipster

#PdfTribute. 15-M. Acción, insurgencia y protesta urbana. Una propuesta de análisis

 

 

 

Hace unos días leía en Twitter que un ciberactivista estadounidense se había suicidado con apenas 26 años. Algunos detalles llamaron mi atención en esta trágica historia, además de su temprana edad. Había desarrollado la tecnología web RSS con tan solo 14 años, la misma herramientas que nos ayuda a suscribirnos a información en línea. La misma que uso en este blog, La Sociedad Rueda, para suscribirme a blogs que me interesan.

open access

También fue conocido por ser un activista conocido en Internet, que abogaba por hacer disponibles de forma gratuita los archivos de la web. Otro de los puntos que llamó mi atención fue que constituyó una parte muy importante en el freno a las famosas leyes americanas SOPA/PIPA, que tuvieron su ejemplo en otros países, como el nuestro, con la no menos repetida ley Sinde/Wert. De esto hablamos mucho en Estación en Curva, en Radio Vallekas, en la sección, En cualquier otra parte. 

Hoy mismo pensaba continuar indagando en la vida de Aaron Swartz y al empezar en mi lectura me he dado cuenta de que hoy mismo se le rinde homenaje mediante el HT #PdfTribute, en el que se pide a académicos que cuelguen sus textos. Ya que, una de los posibles motivos de su suicidio, según la historia de los que los conocieron, fue a consecuencia de una acción llevada a cabo por Swartz con el movimiento Open Access, al crear un script para bajar sistemáticamente papers de JSTOR, una biblioteca digital de publicaciones académicas y haber descargado más de cuatro millones de documentos.  Según lo que he leído, además de pagar un millón de dólares, podría haber ido 35 años a la cárcel. Swartz se dedicó a hacer activismo defendiendo la cultura libre y pública. Paradoja macabra que JSTOR anunciara días después de su muerte que iba a poner 1.200 revistas accesibles de forma gratuita con algunas limitaciones.

aaron swartz

Triste noticia y buen ejemplo de algo que ya sabemos. La información es el arma más potente y la recompensa más alta. Se supone que nos pertenece a todos y que debería ser libre, pero, si al usarla libremente, llegamos a conclusiones que tienen que ver con el poder, el juego se puede convertir en algo peligroso. Pensar libremente es un riesgo en nuestra sociedad. Quieren pensar por nosotros. Tal y como dijera Aaron Swartz en 2008 en el Guerilla Open Access Manifesto,  que podéis leer en español en este post, “No hay justicia en acatar leyes injustas. Es hora de salir a la luz y, en la gran tradición de la desobediencia civil, mostrar nuestra oposición a este robo privado de la cultura pública”.

Sin duda una de estas noticias que te hacen reflexionar bastante.  Podéis seguir leyendo posts como este o este para ampliar información. Yo solo quería sumarme al  homenaje de hoy en Twitter a Aaron Swartz, pero también a muchos otros valientes que han dado la cara con este tema como por ejemplo en nuestro país Pablo Soto y sus abogados Javier de la Cueva y David Bravo. Y todos esos profesionales, colectivos y personas que siguen luchando para avanzar en la cultura libre y todo lo que ella conlleva.

El homenaje consiste en liberar papers, aquí el twit que lo resume: “Académicos de todo el mundo ponen a disposición sus papers, en homenaje a Aaron Swartz (@aaronsw) con el hashtag #pdftribute” Por eso comparto aquí mi trabajo de fin de máster que quizá un día, cuando pueda dedicarle el tiempo, se convierta en una tesis. O pueda corregirlo y darle un giro a alguno de los capítulos para poder ampliarlos. Estos días quería contactar con los compas de 15m.cc para poder subirlo a su plataforma  papers.15m.cc, cosa que haré. Mientras tanto, aquí os dejo este trabajo, por si alguna persona le quiere echar un vistazo.

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La generación perdida ya es mainstream

No me digáis que no. A estas alturas de la película, cada uno tiene ya su propia versión de la generación perdida. La peste postmoderna que azota a nuestro país en crisis ya se ha convertido en todo un hype. La generación perdida ya es mainstream.

generación perdida

No es la primera vez que se frivoliza sobre un tema serio. Unos retoques de maquillaje, una pincelada de decadencia… o de humor, depende de la dirección y del guión y, ¡hala! listo para publicidad. Te ha quedado ideal, comprometido, pero de lo más “must have”. Y es que aquí todo se aprovecha. Si pasó hasta en los más destacados movimientos sociales, mayo francés, hippies, rastafaris, ecologistas y okupas… Cómo no iba a pasar con nuestra generación perdida. La más preparada, ya saben. La que hemos pagado todos con las arcas públicas, pero que ahora dice adiós, good bye, arrivederci, adieu… ¡que se las piran, vamos!

despedida

Y ya es hasta TT, Trending Topic, que aquí ya todo se escribe con siglas, en la red social más de moda, Twitter. ¡Será por su espíritu aventurero! No lo duden, la secretaria de inmigración, Marina del Corral, hace sus primeras apuestas. La generación perdida como primera secuela, cual Indiana Jones, del que será sin duda el gran éxito de taquilla de los próximos años. Aventuras, emoción, amor, idiomas, mano de obra barata, sanidad limitada de jóvenes que ya tienen el título de personas sin recursos (a esto súmale las dos licenciaturas, el máster y los idiomas, ojo). Lo has clavado, muchacha, que lo haces adrede y no te sale más surrealista. 

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La generación perdida tiene camerino de lujo propio y es ya protagonista principal de anuncios de grandes empresas, que facturan más ceros de los que nunca te imaginarás en publicidad. En este caso dejemos la decadencia sexy y la aventura por el humor, ¡vuelven los payasos! Y la actuación de nuestra actriz es excepcional, ojo, que ha emocionado a grandes y a pequeños a partes iguales, incluidos los que se han ido “de aventura” por el mundo a buscar un currito de camareros o friega platos y pasan la Navidad fuera de su casa. Esos que no pueden volver a casa a comer turrón. El guión del anuncio de Campofrío es intachable, vaya. Sus creativos lo han clavado. Pero no nos quedemos en las emociones fáciles e indaguemos un poco más. Pinchen, pinchen en este artículo del hyperlink. 

generación encontrada

¡Vamos! Que os pensabais que la generación perdida solo hace asambleas en las plazas y grita “no hay pan para tanto chorizo”. No sabéis que la generación perdida ya no entiende de colores políticos, de carisma social ni de cabeceras de periódicos. Que los que ven Intereconomía y leen La Gaceta también tienen su derecho a meterse en esta etiqueta. Al igual que ocurrió en su día con esos que nunca habían salido a la calle a reivindicar nada, pero que vieron de lo más fenomenal hacerlo para defender a la “straight family”, la recta, la genuina y auténtica, conformada por papá y mamá, no te olvides, que también tienen ellos derecho a hacer manifestaciones y poner canciones de cantautores entre proclama y proclama. Pues eso, hoy se pone de moda el reivindicar tu propia generación perdida.

globo

Y así me lo decía mi amiga Esther justo antes de pensar en escribir sobre este tema. “Ayer me tocó al lado en una terraza una pija diciendo: es que nosotros tenemos edad de crear empresas y con la crisis somos la generación perdida”. Pues eso, reivindica tu propia generación perdida, ya sea para crear empresas como la niña de la que hablaba Esther o para irte fuera a vivir tu propia aventura. O para protagonizar con tu currículum impecable el mejor anuncio de la Navidad. Pero no te olvides de que además de TT, portadas de periódicos, hashtags, editoriales de moda, reportajes en suplementos de cultura, entrevistas en españoles por el mundo o crónicas de callejeros en España, seas más joven o más viejo, estás jodido o jodida.

Pues eso, que ya va siendo hora de que hagamos algo, aunque sea pequeñito, porque como esperemos a que nos solucionen la papeleta, os aseguro que nuestra generación perdida va a pasar de diva de portadas con éxito a juguete roto con problemas de drogas, ansiedad, depresión y trastorno de personalidad.

Yo me quedo, como siempre, con los que empiezan por pequeños pasos en su entorno, pero piensan en global, a largo plazo. Con los que proponen soluciones, con los que tienen espíritu crítico. Con los que no sacrifican ni una pizca de su dignidad por tomar la vía fácil. Con los que siguen tomando decisiones,  con los que se mojan y se mueven, con los que no se callan. Con los que no eligen las respuestas más halagüeñas por quedar bien.

Y es que de todo se puede sacar una moda mamarracha, si va a tener razón Mario Vaquerizo…

Yo también me voy. Emigro

Llevo dándole vueltas a esta idea casi dos años. Primero vino la amenaza de crisis, pero como muchos teníamos un trabajo que nos gustaba y con el que nos sentíamos realizados, no nos vimos en la cuerda floja. Luego llegaron los casos cercanos de despido. Amigos, familiares de amigos y, lo peor, familiares directos, muy directos que empezaban a moverse en el desequilibrio del que este país comenzaba a ser preso. Y un buen día te llega a ti el turno, te comunican tu despido y tú, que eres optimista por naturaleza, lo ves como un nuevo punto de partida, como un nuevo horizonte de posibilidades. Van pasando los años y compruebas, que a pesar de intentar ver el vaso medio lleno siempre, no hay oportunidades de trabajo y tu país se está yendo al garete a pasos agigantados. Así que reflexionas y decides salir de tu país para buscar nuevas posibilidades e intentar vislumbrar un futuro mejor.

Lo vas retrasando porque primero te dices a ti misma, “vamos a probar suerte en otra ciudad de España”, porque quizá suene la flauta en tu ciudad o porque no tienes ni idea, mirando en un mapa mundi, de cuál, entre todas las posibilidades del planeta tierra, será el mejor destino para comenzar una vida nueva. “No te vayas a Berlín, que es un nido de españoles y no hay posibilidades ya”, “pues Berlín te va a encantar y yo creo que es tu ciudad”, “vete a Inglaterra, que hay mil españoles y vas a tener más posibilidades”, “Inglaterra no es tan fácil como lo pintan, cuidado”, “Australia es un país de oportunidades”, “yo pasaría de las Antípodas porque es muy difícil conseguirlo”. Y así hasta 10.000 frases hechas con su positivo y su negativo de lo que el inmenso y misterioso extranjero te puede deparar.

Y un buen día lo decides y te lanzas de pleno comprando un billete de avión. Sin saber cuáles van a ser tus posibilidades, pero con muchas ganas, que es lo que siempre te han dicho que hace falta a la hora de comenzar algo. Tú ten objetivos y ponle ganas, que lo demás vendrá rodado. Y comienzas a encontrarte a gente por tu ciudad y te vas dando cuenta de que no eres un caso aislado, “yo también me voy”. Y reflexionas y haces recuento de las muchas veces que has leído el mismo estado de Facebook en los últimos meses. “Yo también me voy” es el nuevo estado de este país. O yo también me fui hace unos meses, los más adelantados, hace unos años. Y el yo también estoy planeándolo todo para irme está en la mayoría de las cabezas de gente más joven y también de gente con más experiencia que no encuentra solución en esta “España, mi querida España, esta España nuestra…”.

Fotografía de Carlos Preil
http://www.flickr.com/photos/carlospreil/

Sigues viendo atónita todos los días medidas sin sentido de un gobierno que intenta enmendar este país a través de miles de mentiras que lo hunden cada vez un poco más. De un gobierno que antepone privilegios para unos pocos y medidas impuestas por la troika a personas con necesidades vitales. Y te da vergüenza y mucha rabia. Y sientes que al irte abandonas la lucha, el activismo, tu porción de energía necesaria para levantarlo poco a poco. Observas a gente como tu amiga Miriam, que ha decidido quedarse y te ha explicado sus motivos. O tu amigo Javi que dice que no piensa ser mano de obra barata de Alemania y que se queda.

Y como ellos muchos y buenos amigos, toda la gente de La Casa Invisible, de IU Málaga, de la Coordinadora de Inmigrantes, la gente del Movimiento 15M y DRY… Colectivos y personas que van a seguir dando mucha caña por aquí. Os llevo dentro en mis pequeños y prudentes pasos futuros, como inspiración de la energía y fuerza que os caracteriza.

 

Esta es mi decisión. Yo también me voy. Emigro. Espero que me sirva en crecimiento, experiencia y aprendizaje. Espero encontrar alguna posibilidad digna que sencillamente me dé para vivir. Espero curar las heridas que se te abren cuando te sientes rechazada en tu país al ir viendo viendo atónita que la cultura o los medios de comunicación, tu terreno profesional, solo tienen estas salidas en España: recortes masivos, precariedad absoluta, despidos improcedentes o censura/manipulación informativa. Pero confío en los compas que continúan dando caña con medios libres y comunitarios como Radio Vallekas u Onda Color.

Esto no es una despedida y aquí no hay tristeza. Solo quiero mandar mucha fuerza y energía a toda la gente que se queda y que está pasando por un momento difícil. A toda mi gente que va a continuar luchando y llenando de aire combativo, de libertad y verdad a este país. A todo ese tejido humano que sigue y seguirá llenando de dignidad a esta España podrida y corrompida por una clase política y financiera que nos ha arrebatado los derechos por los que hemos luchado durante siglos, pero no las ganas de seguir adelante. A los mayores que ya están cansados, pero que van a dar otro apretón y no se van a rendir y a los jóvenes que vienen con un raudal increíble de energía nueva y llena de esperanza. A los que llevan militando y siendo activistas décadas y a los que acaban de empezar porque no están de acuerdo con lo que se les está imponiendo. A mareas verdes, blancas, naranjas, negras… Estudiantes y profesores. Trabajadores y trabajadoras. Madres, padres e hijos. Abuelos y abuelas. A mi generación, supuestamente la mejor formada de nuestra historia. A mis amigos, mis padres, hermano y hermana, tíos y tías, primos y primas y a toda mi familia. Sois mi referente y estoy orgullosísima de todos y todas.

Y que esto no se para, que seguimos en marcha buscándonos las habichuelas, como dicen en mi pueblo, y hacia un mundo mejor para todos y todas.

Fotografía de Virginia Rota
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