Derecho de nacimiento

Querido Íker

Quedan muy poquitos días para que revoluciones a toda la familia con tu presencia. ¡Los bebés sois tan rositas, tan blanditos y oléis tan bien! Sois cukys, lindos, hermosos y hacéis que a los adultos se nos ponga cara de bobos. Por eso, te voy avisando desde ya, no te extrañes cuando todos queramos achucharte, llenarte de besos y, poniendo una voz muy rara, así como de pito, te digamos cosas como: te voy a comer con patatas o, si nos da el arrebato, añadamos, te voy a comer con patatas y tomate y… y… y crudito te voy a comer! Bueno, en Almería lo decimos todo con ico. Crudico, bonico, muchachico… Pero tranquilo, que nadie te va a comer de verdad. Son las cosas que nos sale decir a los adultos cuando tenemos en frente a semejante milagro de la naturaleza. Nos sale dar amor diciendo esas cosas, pero en realidad estamos pensando, qué bien que hayas llegado, qué bonito eres, y siendo tan pequeño, cómo has traído tanta fuerza y energía al mundo!  Y nos quedamos embelesados durante horas mirandoos la naricilla y las rajillas que tenéis por ojos y nos acercamos a oleros y os cogemos con miedo porque sois unos seres tremendamente sofisticados y nos da mucho respeto teneros entre nuestros brazos. Seguramente, ya lo estoy viendo, las yayas te digan que tienes unas roscas en los brazos y en las piernas pa comérselas y te las pellizquen mucho (ves? Otra vez adultos queriéndose comer a bebés. ¡Yo no sé qué tenéis!).

la foto

Así de increíblemente azul y bonito es el cielo en Almería. Esta foto es de la prima Meli

 

Ya irás descubriendo tú mismo todas las cosas que tiene este mundo tan grande y que tanto te necesita. Tú ahora no lo sabes, porque cuando llegues solo querrás chupar teta, dormir, llorar, reírte, chupar teta y así sucesivamente. Pero el mundo necesita sueños, amor, risas, ilusión, libertad, luz, respeto, alma, corazón, dignidad, esperanza y muuuuuuuuuchas más cosas… que ahora están poco presentes. Y tú traes todo eso, Íker. No quiero que te sientas responsable. Ahora mismo millones personas están trabajando para que cuando crezcas un poco el mundo sea más habitable, más tuyo, más de todos y de todas. Los primeros tu papá y tu mamá, que son bellísimas personas, luchadoras y bonitas por fuera y por dentro. Pasan cosas increíbles ahí afuera, algunas muy feas, esas no te las cuento por ahora, pero la mayoría de ellas, no te olvides nunca, son maravillosas. ¿Y a que no adivinas? Son para nosotros y para nosotras, nos corresponde cuidarlas, mimarlas, respetarlas y vivirlas.🙂

Los Rueda

Aquí estamos tu padre, tu tía Miriam y yo.

Tu papá, tu tía Miriam y yo tuvimos mucha suerte. Nacimos rodeados de animales y plantas, los del huerto de la yaya Leonor y el yayo Pablo. Crecimos jugando en la cueva de la yaya Antonia y el yayo Juan. Dándonos baños en la pila, comiendo mucha sandía durante los veranos. Nuestra misión era jugar a todas horas en la calle, llenarnos de arena, ya te enseñaré una foto mía en la que incluso me la estoy comiendo y ser muy felices. ¡No sabes la de momentos que te esperan, sobrino! Y no sabes las ganas locas que tenemos de verte. Vas a crecer en una familia muy bella. Tu papá y tu mamá están ya locos por conocerte. Y, otro secretillo, sé que van a intentar ser los mejores para ti, apoyarte en todas las decisiones de tu vida y quererte con todas sus fuerzas.

Tu tía Laura, o sea yo, es la más ñoña de la familia. Por eso hoy me he acordado de ti al leer una carta que una madre y un padre le dedican a su bebé, que como tú, aun no ha nacido, pero está a puntito. Esa carta va acompañada de una canción que ahora te voy a poner también y que se llama como esta carta que te estoy escribiendo, Derecho de nacimiento. Porque muchos y muchas dirán que eres un número o una estadística, que eres poca cosa, pero no es así, sobrino, eres grande y puro y tienes todo el derecho del mundo a ser feliz. Te voy a explicar un poquito de cada una de las dos.

La canción habla del derecho de existir y sobrevivir; de perseguir la felicidad; de respetar a este mundo, a sus habitantes, a su naturaleza y sus animales; de vivir y dejar vivir también; de nuestro derecho desde el nacimiento a movernos libremente y a tener libertad de pensamiento; de poder exigir lo que es nuestro sin que otros más poderosos nos quiten lo que hemos conseguido luchando durante siglos; de despertar a aquellos que están dormidos y pasan por la vida sin querer mirar; de perseguir la felicidad, que es un derecho de nacimiento. Mira qué bonita es:

Y la carta se la dejo a tus papás para que te la lean y añadan más cosas que ellos desean para ti. Hay muchos puntos muy bonitos, pero te rescato algunos para que no te los olvides NUNCA:

1. Si te dicen que eres demasiado mayor para soñar, ni caso, túmbate al sol y pinta en las nubes animales imaginarios. Hijo, no dejes nunca de soñar despierto,  quizá se te pegue uno al corazón y haga de tu vida un lugar bello y habitable. Tienes derecho a soñar.

3. Si te dicen que ya no tienes edad para chuparte los dedos comiendo helados, contesta que has sembrado un niño que vive dentro de ti para siempre. Tienes derecho a saborear la vida.

4. Si te hacen creer que no puedes hacer algo porque no sabes, diles que lo importante no es saber, es SER, y si no que le pregunten a Leonard Cohen. Tienes derecho a hacer tus sueños realidad.

7. Si te dicen que no haces bien algo…, diles que el tiempo es quien juzgará si lo haces bien o no…, que él es  tu mejor  confidente. Tienes derecho a tomarte tu tiempo.

8. Si te dicen que hay cosas muy difíciles de hacer, es porque se deben hacer jugando en vez de trabajando. Ya lo cantaba Mary Poppins. Tienes derecho a jugar toda tu vida.

15. Si te dicen que no te sabes vender, diles que no eres una mercancía. Tienes derecho de tener un alma.

 

Carta completa

Te deseo que seas siempre tú mismo en esta vida. Que saques el tiempo para desarrollar esas alas invisibles para volar. Que no te deprimas ante las adversidades y aprendas de ellas. Que confíes en ti. Mucho, mucho, mucho. Que te sientas orgulloso de tu familia. Que te dejes querer mucho y quieras infinito también. Que imagines un mundo mejor siempre y vayas a por él. Te deseo que no te rindas y que sobre todo y ante todo, no te olvides de ese derecho de nacimiento. Te pertenece desde ahora y para siempre. ¡Bienvenido, Íker!