No sé bailar sin poner morritos

Tienes que saber que nunca fui a clases donde enseñaran pasos perfectamente coreografiados. Aunque mi madre me insistió mucho, supongo que para sacarme de mi ensimismamiento natural. Preferí los vinilos de mi padre en la soledad de la buhardilla de casa. Los bailes improvisados con cualquier objeto que hiciera de micrófono, casi siempre el cepillo de limpiar los propios vinilos.  Suena a novela y a invento, pero es verdad. Yo era una empollona de gafas enormes y dientes torcidos que leía compulsivamente y estaba enganchada a discos que no seguían línea coherente ni en tiempo ni en género. De los Panchos a los Beatles. De Tracy Chapman a Renato Carosone. De Ben E. King a Tina Turner. De Joaquín Sabina a Stevie Wonder.

Tampoco elegí de manera premeditada todos mis pasos académicos y profesionales según salida laboral y mejor futuro para tener una estabilidad de cualquier tipo (no me refiero solo a la económica). ¡Que no! ¡Que lo que importa es ser feliz y yo quiero escribir y hacer radio y ser una periodista muy comprometida!

Lo que se llama estar empanada, aunque con la que está cayendo, no sé qué es lo que me salvaría del paro. No sé si te vas haciendo una idea de lo que te quiero decir. Mira que luego vienen los malentendidos y las malas impresiones tras la primera cita. Que siempre he sido un poco así, vamos… como el del vídeo.

Esto te configura de una manera determinada en tu existencia, es así. Hoy leía en un link que un amigo ha recomendado por Facebook que la vida es un borrador, que no se puede editar. Seguro que os habéis hecho esta pregunta más de una vez, y más con la que está cayendo. ¿Tú qué eres de las personas que lo tienen todo calculado y claro en la vida y han diseñado una cronología a seguir con unos objetivos firmes o de las que han preferido vivir al día y han ido improvisando según le hayan ido viniendo las cosas? Pues vaya pregunta dirás, como si fuera tan fácil elegir a veces, como si existiesen solo los extremos, como si yo lo supiera, dirán otros…

Yo tampoco sé muy bien en qué posición estoy ahora. Sí sé que, como en la canción, que quiero morir con la mano en el corazón, descubrir mi libertad y amor, buen humor y diversión. Y quizá siempre he puesto por encima de todo la coherencia de mis pasos con mis principios. Vale, quizá soy más de las segundas que de las primeras de tenerlo todo clarísimamente planificado, no puedo mentirte.

Solo puedo decirte que soy de esa clase de personas que no saben bailar sin poner morritos.

Especial dedicación a mis HP sonrientes🙂